el
Software
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
De sobresaltos y sustos es mi
dispertar pues,
di en aquella noche malagüera que
tuve pué,
¡Una pesadilla!
Al abrir cada madrugada mis chocñis ojos,
rezo un padre nuestro,
pa espantar pues el mal sueño que
tuve,
Me sobo los ojos,
y dispues me peino mi chascosa cabeza
con los dedos,
Boto las frezadas, pa’ un lao,
y voy apurau, pal cuartito de mi
mamita,
pa’ saludármela pue,
cada mañanita.
¡Buenos días mamita!
que el tatito me la conserve siempre
buenita
Buenos días mi guagua,
¿Has rezado tus
oraciones?,
¿Te has santiguado si
quiera?,
¿Creo que te estáis
volviendo medio hereje?,
Acercate Paqui,
arrodíllate para darte tu bendición,
Y ahora, vete con Dios,
con la virgen y los santos,
Trabaja con voluntad la
chacrita.
Gracias mamita¡,
deje usted pue que le borre con besos,
los surcos de su frentecita.
Ay mi guagua como te
quiero,
pero, que te ha pasado
pues
Haber, haber, decime, porque
lloráis,
hasta tenéis cara de
desvelo
Es que sabéis mamita,
lloro porque tengo miedo,
toito es por culpa de un sueño,
y no quiero que algún día resulte
cierto.
Contame mi guagua, que espina
es esa
que clava de angustia
el corazón de mijo.
Viera usted mamita,
Mei soñau feyo mamita,
disque voz me dejabas solo,
Si mamita linda,
Me dejabas solito en este mundo,
Waqcho, triste y abandonao,
En esta tierra pue de sufrimientos.
Me vi de luto y vos en el cementerio
Dice que, después de que te
enterraron
Que te me presentaste,
toita vestida de blanco,
Como si fueras un hermoso ángel,
disque me pusiste,
un clavel blanco en el pecho,
y luego te volabas pal cielo,
mamita, no me dejéis pue mamita.
Y me disperte toito llorando,
decime pues, si este sueño puede ser
verdad,
Y sácame la espina de mi corazón.
Hay mijito tener pashencia,
Como veis, ya tengo mis
años,
tanto eh sufrido en
este valle de lágrimas,
Y creyo que estoy borrando,
con tus sueños mis
pasos.
Naidie se escapa del
destino,
cuando el tatito me
llame,
no hay vuelta que dar,
no veis nomas,
como nos dejó el viejo
y tu tata,
Nos dejó toitos
desamparados.
Hay que tener noma pue
pashencia
y resignación mi guagua,
Pero, ya no lloréis pue,
mi pobre guagua.
Tener pashencia noma,
Dios nos manda
aguaceros de sufrimiento
pa’ ganarnos el cielo.
Solo te pido mijito
que, si me voy de este
mundo,
no dejéis de visitarme
en el cementerio,
No dejéis de mirar pal
cielo,
Que yo estaré presente
pa’ vos,
en forma de estrella,
y alumbrare tu camino.
Porque, toitas las
estrellas
que miráis en el cielo,
son las almas de los difuntos,
que puso el tatito,
pa’ guiar pue, a sus
seres queridos,
acurrucate en mi pecho
mi guagua,
quiero colmarte de
besos mi guagua.
Autor: Juan Mario Meza
Gonzáles
Comentarios
Publicar un comentario